Cada día es más complejo captar la atención de los alumnos; a menudo el profesor compite con diversos dispositivos electrónicos que distraen constantemente a los estudiantes, de manera que deben hacer que sus clases prácticamente “cobren vida”.

Existen diversas actividades en las que los profesores pueden apoyarse para desarrollar la capacidad de concentración y atención de los alumnos, y una de ellas es la práctica de “mindfulness”, la cual cada vez más colegios introducen a los procesos de enseñanza y aprendizaje, debido a su éxito con niños, adolescentes y adultos. Entre los beneficios de esta práctica, podemos destacar la mejora en la concentración (estar en el aquí y ahora), la reducción del estrés y la regulación de las emociones de los practicantes.

El objetivo de esta práctica consiste en ser consciente de lo que sucede en el instante presente, sin pretender que ocurra de otra forma; disfrutar de lo agradable, sin aferrarse a ello cuando desaparezca (lo cual ocurrirá); asumir lo desagradable sin temor a que perdure siempre (lo cual no ocurrirá).

A continuación, les presento las reglas básicas que son actitudes o marcos mentales que ayudan a superar algunos problemas que impiden disfrutar de una vida plena y tranquila:

  1. Aquí y ahora. Es tener la capacidad de permanecer y disfrutar el momento presente, cada vez que la mente viaja al pasado o al futuro.
  2. Sin crítica. Observar y escuchar cuando la mente haga un juicio y deje que se vaya con la misma facilidad en la que entró en la mente.
  3. Aceptar que las cosas lleven su propio ritmo y sean pacientes en cada instante.
  4. Ser bueno con uno mismo. Ser amable y tener un trato bondadoso. Reconocer los pensamientos dolorosos y aceptarlos, tomar el momento tal cual sea, sin pelear con la realidad para observar la gama de posibilidades con las que se cuente.
  5. Mente de principiante. Tener apertura mental para abrir nuevas posibilidades de aprendizaje.
  6. Tener seguridad en la sabiduría e intuición. Aprender que los pensamientos vienen y se van; asumir lo desagradable sin temor a que perdure para siempre y descubrir que los pensamientos de miedo e incertidumbre, pueden estar ahí, pero es necesario seguir avanzando.
  7. No esforzarse. O esforzarse hasta donde sea posible, sin llegar a lastimarse.
  8. Aceptación. Admitir la situación tal como ocurre y buscar alternativas para mejorar los sentimientos, diferenciándola de la “resignación”, ya que, la “aceptación” es una respuesta activa y no pasiva.
  9. El arte de soltar. Consiste en procurar no aferrarse al control, deseo o pensamiento, pues permite trabajar con el desapego.
  10. El mindfulness es un entrenamiento que necesita fuerza y trabajo constante.

Insertar la práctica de mindfulness es importante y necesario para el proceso de enseñanza y aprendizaje, pues permitirá a los alumnos tener una mayor concentración, madurar emocionalmente, tener una mente más creativa y despierta y, sobre todo, disfrutar de cada tema y actividad que se desarrolle en el aula. Adicionalmente, es importante que apoyemos a los estudiantes a recordar las herramientas con las que cuentan para enfrentar la adversidad y que les permitirán llegar con mayor facilidad a sus metas y objetivos.

Invito a los profesores a poner en práctica “mindfulness” en el salón de clases y quedar sorprendidos con los resultados.

2 Thoughts on “Mindfulness para adolescentes”

  • Me parece muy interesante el artículo, creo que es fundamental trabajar con los alumnos de una manera integral, es decir, no sólo con su capacidad intelectual si no también con la emocional. Me identifico con el artículo.

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