“La felicidad consiste en reconocer las dimensiones y la belleza del instante presente e integrarse todo lo posible en él” – Jon Kabat Zinn

 

Está por comenzar un nuevo año, y con él, nuevos objetivos personales y profesional para tu vida; sin embargo, antes de generar tu proyecto para este 2018, me gustaría hablarte de “la práctica de soltar o dejar ir”, la cual implica reflexión, análisis y retroalimentación de las situaciones que generan angustia, estrés, preocupación, infelicidad, entre otras. Estas sensaciones pueden provenir de situaciones o pensamientos dolorosos, por ejemplo, la pérdida de algo o alguien; o incluso de situaciones o pensamientos agradables, tal como, la preparación de una fiesta.

La práctica de “soltar o dejar ir” es compleja, debido a que se trabaja con el desapego, pero también con adaptarse a los cambios. El desapego, comprendiéndolo desde un enfoque de crecimiento personal, supone un gran valor interior que se desarrolla con base en la reflexión, análisis de nuestros sentimientos, acciones y toma de decisiones. Adaptación al cambio, desde un enfoque de aceptación del presente y la realidad, siendo flexibles ante la variación o alteración de lo que ya conocemos o estamos acostumbrados; es decir, fluir con la vida.

El Dr. David Hawkins, describe a la práctica del dejar ir como, “un sistema práctico para eliminar los obstáculos y los apegos; en pocas palabras, nos hace libres de los apegos emocionales, se trata de dejar ir consciente y frecuentemente a voluntad. Entonces estás a cargo de lo que sientes, y ya no estás a merced del mundo y de tus reacciones hacia él”. Y en sus investigaciones, señala a los apegos, como la causa principal del sufrimiento.

Los beneficios de esta práctica, de acuerdo con el Dr. Hawkins, pueden ser descritos en varios niveles [1].

  1. Físicos. La eliminación de las emociones suprimidas tiene un beneficio para la salud. Hay una inversión general de los procesos patológicos en el cuerpo y el retorno a un funcionamiento óptimo.
  2. Conductuales. Debido a que hay una disminución progresiva de la ansiedad y las emociones negativas, hay una menor necesidad de escapar a través de las drogas, alcohol, entretenimiento o sueño excesivo. Por consiguiente, hay un aumento de la vitalidad, energía, presencia y el bienestar, funcionando con más eficiencia y menor esfuerzo en todas las áreas.
  3. Relaciones interpersonales. A medida que los sentimientos negativos son entregados, se da un incremento progresivo de los sentimientos positivos, que deriva en una mejoría rápidamente observable en todas las relaciones. Los conflictos con los demás decrecen paulatinamente, de manera que mejora el rendimiento en el trabajo. La eliminación de los bloqueos negativos permite que las metas profesionales se logren más fácilmente, y los comportamientos de auto-sabotaje basados en la culpa disminuyen de forma gradual.
  4. Conciencia/consciencia/espiritualidad. Dejar ir las emociones negativas significa que la persona experimente cada vez mayor felicidad, satisfacción, paz y alegría.

Por esta razón, la invitación es a realizar esta práctica a lo largo de tu vida, ya que te apoyará en lo personal, profesional y académico. Puedes comenzar escribiendo en una hoja de papel la respuesta a estas preguntas:

  1. ¿Qué es lo que quiero soltar o dejar ir? (el control, las expectativas, el orgullo, el miedo, la apatía etcétera).
  2. ¿Por qué ha sido tan importante “eso” en mi vida?
  3. Y, ¿a dónde me ha llevado sostener mi atención y valor en “eso”?
  4. ¿Qué me impide soltar o dejar ir “eso”?
  5. ¿Qué sentimientos emanan dentro de mí, al pensar que debo soltarlo o dejarlo ir?

Posterior a este ejercicio, lee una o dos veces más lo que has escrito, reflexiona sobre ello, permítete sentir, permite que salgan todos los sentimientos sin ninguna resitencia, sin hacer algún juicio, sin temer a estos sentimientos.

Los seres humanos nos hemos vuelto temerosos de nuestros sentimientos internos porque tienen tal cantidad de negatividad que tememos quedar sobrepasados si realizamos una observación más profunda. Tenemos miedo porque no tenemos ningún mecanismo consciente con el cual manejar los sentimientos cuando provienen del interior de nosotros mismos. Es por ello, que observar nuestros sentimientos y reconocerlos es el primer paso para soltar y dejar ir los sentimientos negativos, emprendiendo así el camino para mejorar nuestras relaciones interpersonales, conductuales e incluso físicas, así que, es momento de mirar las situaciones como una nueva oportunidad de aprender y sanar.

  1. David R. Hawkins, Doctor en Medicina y Filosofía. Dejar ir: El camino de la entrega. Arizona 2012

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