El mercado laboral demanda profesionistas capaces de interactuar dentro de entornos digitales, donde la tecnología es el vehículo para ahorrar tiempos y recursos para procesos operativos, así como para potenciar las habilidades humanas y así analizar, evaluar y crear; por ello, es indispensable comenzar a formar alumnos capaces de interactuar eficientemente en entornos tanto presenciales como virtuales.

Una alternativa para desarrollar dicha interacción se llama “B–Learning” mejor conocido  como aprendizaje combinado o aprendizaje semi presencial.

Esta es una tendencia que permite enseñar más allá de las aulas, atrayendo así  a los nativos digitales. Dicha metodología combina la enseñanza en espacios presenciales con virtuales, retando la creatividad del educador y la del educando.

Además, implica la combinación de diferentes modelos pedagógicos como: flipped clasroom, educación por competencias y/o trabajos por proyectos, así como la utilización de recursos como videoconferencias, webinars, multimedia y herramientas de comunicación virtual. El escenario se completa cuando el profesor adopta un rol de facilitador presencial para resolver dudas, retroalimentar y dar línea al aprendizaje donde cada alumno es el protagonista.

Esta tendencia es lo suficientemente flexible par adaptarse en tiempos y contenidos a las necesidades de cualquier grupo. No hay un porcentaje definido para pasar dentro o fuera del salón de clases, por lo tanto, puede adaptarse a cualquier estudiante, profesor y/o grupo, así como a cada temática por abordar.

Utilizar recursos virtuales dentro y fuera del aula acerca a los alumnos a desarrollar competencias para enfrentar el mercado laboral digital, los hace más curiosos, autodidactas y autogestionados. Tres características valoradas por las organizaciones para los próximos 10 años.

Tener la posibilidad de acceder al conocimiento sin necesidad de estar en un aula también facilita que los alumnos sean capaces de autorenovar sus conocimientos en el tiempo, así como los profesionistas del futuro que se piensa renovarán su conocimiento por lo menos cada 3 años.  

Para comenzar a aplicar esta metodología, puedes iniciar con cambios tan simples como grabar un video exponiendo un contenido temático y solicitando una serie de tareas. Después crear un grupo de whatsapp con todos tus alumnos y enviar el contenido para, posteriormente, tener una sesión de trabajo presencial donde se intercambien ideas y se nutra el conocimiento. No es necesario hacer grandes inversiones, sólo se necesita pensar “fuera de la caja” y hacer que las cosas sucedan.

Cautiva a tus alumnos haciendo uso del B-Learning, recuerda que ellos nacieron con el “chip digital” y necesitan utilizarlo a diario.

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